Pantaletas Rotas -florecitas

Cuando era niña pasé por experiencias muy difíciles que los niños no deberían pasar.  Comencé a ser molestado a la edad de cuatro años.  Al principio no sabía lo que me estaba pasando porque era alguien de la familia.  Tenía la sensación de que no era algo bueno porque él me dijo que lo mantuviera en secreto y mis padres se enojarian si sabían que yo está en la chochera y tomando coras del bote.  Me llevo a la cama me acostó y me quito los calzones rositas con flores. Me dijo que me quería dar besitos. Le dije que no, y me dijo que solo era un ratito, que me iba dar las coras. De primero no entendía lo que me estaba pasando y que era malo, fue hasta que me quito mis calzones y los olió y me empeso a dar besos en mi parte íntima y luego a usar sus dedos. Allí sí empecé a llorar y decía que no, pero me dicho shhhhh solo es rapidito, me volte y lágrimas corrían por mis ojos. no entendía por qué me pasaba eso. Muchas preguntas pasaron por mi mente. Después de tiempo. Porque esto continuó por años los días de lluvia eran los días felices para mi porque mi papá no trabajaba y estaba en casa aunque no pasaba tiempo con nosotros pero era los días que me sentía segura. Por eso creo que creai y aún hasta ahorita son mis días favoritos los días de lluvia.Come se a pensar ¿Soy la único que pasa por esto?  ¿Le pasará algo a mis padres si se lo digo?  ¿Me pegarían mis padres si lo supieran?

 Mis padres no eran malos padres ellos solo trabajaban para sacarnos adelante.  Si supieran lo que estaba pasando, me protegerían y harían algo al respecto.  Éramos inmigrantes de México y estábamos un poco en la pobreza.  Ambos tuvieron que trabajar dos trabajos solo para llegar a fin de mes.  Mi hermana mayor, que es tres años mayor que yo, cuidaba de mi hermana y yo. Crecimos sin compartir nada de lo que nos pasaba.  Habían momentos que me daban ganas de gritar cómo me sentía, pero no era una opción.  Al menos eso es lo que pensaba. 

 Crecí sintiendo mucho asco, miedo y tristeza.  Tengo una imagen clara en mi cabeza de lo asustado que estaba cuando entraba el a la sala porque me daba una mirada y con su cabeza le hacía para el lado yo sabía que tenía que ir cuando no estaban mis papás porque sino él iba decir que yo me robaba las coras y me decía te van a pegar piri.  Empezaba a sudar y a tartamudear cuando hablaba pero yo pensaba que tenía que hacerlo oh mis papás me pegarían . Nos pegaban bien feo. 

 Al crecer me sentía tan insegura y con tanta ira.  Todo empezó cuando de tenia 4 años hasta los 10 diez años, que fue cuando todo se detuvo.  Sentí que era mi culpa todo por haber recibido coras para la nieve.  Hasta los doce años comprendí que no era mi culpa, fue entonces cuando me callo el 20, me enojé mucho.  Yo era un adolescente rebelde. Entre a la Jr high y mis maestros me comparaban  mucho con mis otras hermanas.  No entendía cómo podían compararme si no tenían idea de lo que me había pasado.  Me decía a mí mismo: «No soy como ellas, estoy sucio y manchado».  Me pregunté: «Si Dios existía , ¿por qué me pasó esto?»  Me convertí en cristiana a la edad de siete años y cuando escuché sobre lo que Dios podía  hacer en mi vida, quedé asombrado.  Pensé que en ese momento finalmente terminaría, mi dolor y tormento pero no fue así.  Solo de pensarlo, me enfurecí aún más.  No podía  hacer nada al respecto, así que me rebele contra mis padres y mis autoridad por nunca preguntarme si algo andaba mal y también contra mis maestros porque pensé que si alguna vez me hubieran preguntado cuando estaba creciendo, tal vez no habría pasado por eso mucho tiempo y  Se habría detenido.

Recuerdo que fue al final de mi segundo año de preparatoria cuando tuve un encuentro con Dios y pude perdonar a aquellos que me habían hecho cosas a mí. Y perdonar a mis padres por no haberme cuidado. Fue entonces cuando pude contarle a mi mamá todo  lo que me había pasado sin sentir miedo y sin sentir que estaba sucia. Fue cuando también descubrí que le había pasado a mi hermana mayor.  Una vez que Dios me sanó , sentí que todo estaba en su lugar y pude tener éxito en la escuela cambiar la forma de comportarme ya sobresalir en mis estudios y hacer las cosas bien.  Pensé en cómo podría haber sido la vida si esto no me hubiera pasado. ¿Tal vez hubiera sido un estudiante brillante en vez de rebelde llena de odio?¿ Me habría abstenido de despertar el amor antes de tiempo y no pensar que no valía nada y que nadie merecía estar conmigo? ¿Hubiera crecido feliz con una mente inocente?  porque este tipo de situación le quita la inocencia a los niños pequeños.

 Aunque mi vida está lejos de ser perfecta sé que ahora vivo feliz y libre de las acusaciones y el tormento que me hacía sentir la persona más sucia. Sé que Dios siempre ha estado conmigo. Y que ahora puedo ayudar a otros y ver que no pase oh tratar de evitarlo. Todos  pasamos por diferentes situaciones y tenemos una historia que contar donde a lo largo del camino en nuestras vidas encontramos personas que estarán en el mismo lugar en el que estuve una vez y es cuando compartimos nuestra historia de quiénes éramos y quiénes somos ahora y  cómo podemos enfrentar esto.  No estamos solas! No podemos morar en el pasado y siempre estar tristes y enojadas.  Tenemos familia que proteger y amigos que ayudar para que nadie tenga que pasar por estas situaciones difíciles y perderse en un mundo de emociones.  La vida continúa, cada uno de nosotros tenemos un llamado y un propósito en Dios y en este mundo.

#cuentatuhistoria

-Iris, 39 años

Para más información, ayuda o para ser voluntario contra el abuso sexual, visita RAINN.ORG

Publicado por Da•y•Lee•Cruz

Living life in my own shoes. Lo desconocido es un reto y no me asusto por completo. Nací para vivir y no vivo para fingir. Amar alto y anchamente. O sea, amo a Dios y amo a todos.

Deja un comentario